
Verde. Amarga. Picante. Como debe ser. Para el pan, la brasa y el tomate con criterio.
Quiero la Picual
Soy Don Oro. Tengo dos joyas, una chistera y muy poca paciencia.
Baje, que se lo cuentoUn servidor
Me dedico a lo importante: mirar olivos, llevar la contraria y no freír jamás con mis joyas.
Acérquese. Mire por mi monóculo.
Mis dos joyas
Dos botellas facetadas, tapón de oro escalonado, un número grabado. Una verde y con carácter. Otra clara y con oro dentro. No me pida que elija.
Ver mis joyasLa colección
Una verde y con carácter. Otra clara y con oro dentro.

Verde. Amarga. Picante. Como debe ser. Para el pan, la brasa y el tomate con criterio.
Quiero la Picual
Suave. Dulce. Dorada. Para el carpaccio, el pescado y el helado de vainilla.
Quiero la Arbequina 24kOro de verdad
Láminas de oro comestible de 24 quilates. E-175, para los curiosos. No sabe a nada, no engorda: pasa por usted como un invitado educado. ¿Para qué sirve? Para lo mismo que mi chistera. Para hacer bonito.

Cómo se sirve
Mis joyas no se fríen. Se derraman.
Sal gorda y un hilo generoso de Picual. No hace falta más.
Con criterio. Picual por encima y a callar.
Vainilla y Arbequina. Verá brillar el oro en la cuchara.
O chocolate negro. Arbequina, y el postre queda resuelto.
De dónde vengo
Recojo la aceituna antes de tiempo, cuando aún está verde y protesta. Se saca menos aceite y sale más caro. Exacto: por eso lo hago.
Para quedar bien
Catas privadas para su gente. Regalos de empresa para quien ya lo tiene todo. Yo pongo las joyas, la conversación y el monóculo. Usted pone la mesa.
Primera edición numerada
Primera edición numerada. Cuando se acaba, se acaba, y yo no repito. Dígame quién es, dónde escribirle y cuál de mis joyas le quita el sueño.
Preguntas
Se lo diré cuando el precio esté a la altura del aceite. Reservar no compromete: lo sabrá antes de pagar.
Pronto. Quien reserve lo sabrá el primero y elegirá número.
Sí. Oro alimentario de 24 quilates, E-175, sin sabor y sin calorías. Sin drama.
Picual si le gusta que le lleven la contraria. Arbequina si prefiere que le den la razón.
Poder, puede. Yo no le miraría igual.